E245 Trabajo doméstico, tradwives y… ¿amos de casa?
- César

- Mar 27
- 10 min read
Updated: Apr 10
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Flashcards de vocabulario: E245 Trabajo doméstico, tradwives y… ¿amos de casa?
E245 Trabajo doméstico, tradwives y… ¿amos de casa?
En los últimos dos años he tenido que hacer mucho papeleo, mucho trámite burocrático donde te piden documentos personales que tienes que pedir a esta y a otra administración. Casarme, tramitar la residencia de Oliver en España, actualizar documentos... Y uno de los papeles o documentos que necesitaba constantemente era mi partida de nacimiento. Una partida de nacimiento es el documento oficial que certifica cuándo y dónde naciste, y quiénes son tus padres. La mía es un documento de hace más de treinta años y, cuando la leí con detenimiento, con atención, me encontré con algo que me hizo mucha gracia, que me pareció curioso. En la casilla, es decir, en la parte del documento, que indica la profesión de mi padre, ponía: "camarero", pero en la de mi madre ponía “sus labores”.
"Sus labores." Dos palabras que resumen décadas de historia, de ideología, de lo que se esperaba de las mujeres en España durante el siglo veinte.
"Sus labores" es una expresión que se usaba antiguamente en España, especialmente en documentos oficiales o encuestas, para describir el trabajo de muchas mujeres. Se refiere al trabajo que se realiza en casa y que no es remunerado económicamente (no se cobra por ello, no se gana dinero), como limpiar, cocinar, cuidar a las criaturas (hijas e hijos) y, en general, ocuparse del hogar.
Estudiante. Te doy la bienvenida a otro episodio del Intermediate Spanish Podcast, el podcast "Spanish Language Coach". Soy César, profe de español, y antes de entrar en el tema, te recuerdo que en spanishlanguagecoach.com tienes disponibles los recursos gratuitos de este episodio: la transcripción completa en español, la traducción al inglés, un ejercicio de comprensión y tarjetas de vocabulario para practicar. Todo gratis, en la web, para que aprendas más y mejor con este episodio.
Bien. Volvamos a mi partida de nacimiento.
Lo primero que me llamó la atención es que esa información no era exactamente verdad. Mi madre sí trabajaba cuando yo nací. Pero sin embargo, no lo hacía de forma oficial.
¿Por qué? Porque en esa época (y todavía hoy), en España, muchas personas trabajaban sin estar registradas en la Seguridad Social. Trabajaban, a veces a tiempo completo, pero sin contrato, sin cotización, sin ninguna protección oficial. Esto tiene un nombre: trabajo no asegurado, o trabajo informal, o como decimos más informalmente en España “trabajar en B o trabajar en negro”. Este trabajo en B es muy habitual en trabajos relacionados con servicios como la restauración o la limpieza.
Como en ese momento ella estaba trabajando en B, en la partida de nacimiento pone que su profesión era dedicarse a “sus labores”
La palabra "labor" viene del latín "labor", que significa trabajo, esfuerzo, fatiga. De hecho, en inglés existe la misma palabra: "labour", con ese significado amplio, más grande, de trabajo o esfuerzo. En español, "labor" ha evolucionado y hoy tiene varios significados. Puede referirse al trabajo en general, como cuando decimos que alguien hace una labor importante o una labor social. Pero también puede referirse, de forma más específica, al trabajo manual, especialmente el trabajo de la tierra, ya que el latín "laborare" significaba también trabajar la tierra. De ahí viene, por ejemplo, labrador y labradora, que es la persona que trabaja la tierra.
Pero en la expresión "sus labores", el significado es otro. Era una forma de eufemismo, se usaba para hablar de todo el trabajo que se hace en el hogar. Un trabajo enorme y muchas veces invisible.
Hoy en día, usamos otros términos para hablar de esto. Hablamos de "tareas del hogar" o de "trabajo doméstico", que son expresiones más precisas. Incluso dentro de este trabajo doméstico, existe el concepto de "carga mental", que es esa presión invisible de tener que organizar, planificar y recordar todo lo que hay que hacer en casa, aunque no lo estés haciendo físicamente en ese momento. Pensar en qué hay que comprar, recordar que el niño tiene revisión médica, saber que hay que llamar al fontanero... Eso también es trabajo.
En español, a las mujeres que ejercen el trabajo doméstico se les llama amas de casa. Y es curioso porque en las últimas décadas con la incorporación de la mujer al mercado laboral vemos como cada vez hay menos. En 2003 había 5 millones de mujeres que declaraban trabajar de forma no remunerada, no pagada, en casa. Eran amas de casa. Hoy en día esa cifra se ha reducido a la mitad, y son las mujeres de mayor edad las que generalmente se denominan así.
Y bueno, ¿qué hay de los amos de casa? ¿Existen? Pues sí, la verdad es que me ha sorprendido la cifra. En 2023, casi medio millón de hombres trabajaban únicamente en las tareas del hogar, pero eso sí, eran hombres entre 60 y 64 años, en su mayoría.
Estas cifras, estos números que te he dado son de personas que declaran que, sin ejercer alguna actividad económica, se dedican a cuidar su propio hogar sin contraprestación económica alguna, sin dinero. Y esto abre un debate interesante:
¿Se debería pagar por ese trabajo? ¿Debería cotizarse, es decir, generar derechos de jubilación o prestaciones sociales? Es una pregunta que se lleva debatiendo durante décadas en muchos países. En España, por ejemplo, existe desde hace años la posibilidad de que la persona que se dedica al cuidado del hogar y de los hijos cotice a la Seguridad Social a través de un convenio especial, pero es algo que poca gente conoce y que en realidad tiene muchas limitaciones prácticas. Así que bueno, el debate sobre cómo reconocer económica y socialmente el trabajo doméstico no está cerrado, ni de lejos.
Lo que sí ha avanzado, creo, es el reconocimiento de que ese trabajo tiene un valor real. Y sin embargo, hay una tendencia reciente que a mí, personalmente, me genera cierta incomodidad, y es la romantización de las tareas domésticas. En internet, especialmente en redes sociales, ha emergido en los últimos años el fenómeno llamado "tradwife", que en español podría traducirse algo así como "esposa tradicional". Son mujeres que publican contenido mostrando su vida en el hogar de una manera idealizada: cocinando, cosiendo la ropa, cuidando de los hijos, en un contexto de tener una vida doméstica de forma voluntaria y con una estética muy cuidada. Y a menudo lo presentan como una elección libre y feminista.
El problema es que el movimiento "tradwife" está en muchos casos conectado a ideologías muy conservadoras, que no solo proponen un modelo de vida sino que sugieren que ese es el modelo correcto para todas las mujeres. Yo no creo que haya nada de malo en que una mujer o un hombre decida dedicarse a tiempo completo al trabajo doméstico, siempre que sea una elección libre, y me parece un trabajo superdigno. Lo que me parece un poco chungo, un poco raro, de este movimiento tradwife es que viene acompañado de un montón de roles de género que, en mi opinión, no nos hacen ningún bien. Te hablo de roles como “el hombre es proveedor, el que trae dinero a casa, la mujer es la que cuida”… cosas así…
Pero, vivimos en un mundo con muchos roles y estereotipos de género todavía. Y todos hemos nacido y crecido con ellos, hasta los que nos esforzamos por eliminarlos.
Te doy un dato reciente de un estudio hecho por Ipsos en relación con los cuidados, el cuidar de otros, algo tan asociado al sexo femenino. A nivel mundial un 24% de los hombres y un 19% de las mujeres considera que los hombres que cuidan de sus hijos son menos masculinos que los que no lo hacen. Y esto me recuerda a una anécdota que me contó un hombre italiano una vez. Me dijo que cuando nació su hijo él iba por la calle con el carrito del bebé, empujando el carrito, y su padre, es decir, el abuelo del bebé lo vió y le dijo que qué estaba haciendo empujando el carrito, que eso no era cosa de hombres.
Bueno, pues de ahí venimos, pero yo creo que hay que ser optimistas. Afortunadamente esta mentalidad tan arcaica, tan antigua, es cada vez menos frecuente. ¡O eso quiero pensar!
Además, y volviendo al tema del fenómeno tradwife, hay algo en esa romantización que me parece un poco deshonesto. Porque las tareas del hogar pueden ser satisfactorias, sí, pero también pueden ser agotadoras, repetitivas y mentalmente exigentes. Hacerlas visibles y dignas es una cosa. Convertirlas en una especie de fantasía estética para redes sociales es otra.
Eso no quiere decir que no podamos sentirnos orgullosos, no importa si somos hombres o mujeres del trabajo doméstico. De hecho, yo siempre pienso que hay algo muy especial de ese trabajo que todo el mundo hace, trabajemos en casa o no. Esa satisfacción de ponerte a limpiar el baño un sábado por la tarde y dejarlo como los chorros del oro. Dejar algo como los chorros del oro es dejar algo muy limpio, impecable. No sabía de dónde venía esta expresión, pero por lo visto tiene que ver con las fuentes doradas (que simulaban el oro) que había en las calles antes y que estaban muy limpias. El chorro es el agua que sale de la fuente con fuerza.
Y yo tengo un recuerdo muy específico relacionado con todo esto, y me viene a la mente cada vez que pienso en el trabajo doméstico y en cómo se enseña o se transmite.
Cuando era pequeño, en casa teníamos en la mesa del comedor unos objetos de plata y había que limpiarlos de vez en cuando con un producto especial. El producto se llamaba Aladín, como la película de Disney, que era por entonces mi película favorita. Y recuerdo que un día mi madre me enseñó a limpiarlos. Me dijo cómo aplicar el producto, cómo frotarlos bien, cómo secarlos después. Y mientras lo hacíamos, me hizo un pequeño discurso, de esos discursos que te hacen las madres sin avisar, sobre la importancia de hacer las cosas bien. No para impresionar a nadie. Simplemente por la satisfacción personal de hacerlo bien.
Eso se me quedó grabado en la cabeza. La idea de que hay orgullo, hay dignidad, en hacer algo bien aunque nadie lo vea. No por productividad. No por eficiencia. No por dinero. Sino por ese orgullo de hacer las cosas como se merecen ser hechas. Y pienso mucho en ese recuerdo limpiando la plata con mi madre cuando estoy haciendo algo y no le pongo mucho detalle, cuando lo estoy haciendo un poco mal. Puede ser hacer la cama, cortar la verdura para la ensalada o limpiar un espejo.
Me gusta esa idea.
Pero, y esto es importante, ese orgullo y esa dignidad necesitan al menos dos cosas para existir: reconocimiento y elección. Si el trabajo doméstico a tiempo completo lo hace una persona porque no tiene alternativa, porque el sistema le obliga a ello no es una elección.
Y lo otro es el reconocimiento.
Todo el mundo cuando va a casa de alguien a comer y esa persona ha preparado la comida o la cena le agradece a esa persona por su tiempo, por haber estado organizando, cocinando. Sin embargo, muchas veces, cuando en nuestra propia casa es solo una persona la que se encarga de hacer casi todo el trabajo se nos olvida la palabra de siete letras que tardamos un segundo en pronunciar: gracias. Esa persona puede ser cualquiera, pero en la mayoría de los casos es una madre.
Mi madre actualmente alterna trabajos temporales con periodos donde solo es ama de casa. Ahora mismo que nosotros vivimos con ella y mi hermana, mi madre se encarga de gran parte del trabajo de la casa. No está trabajando en ningún otro sitio y es ama de casa a tiempo completo, digamos, ¿no?
Tanto mi hermana, como Oliver como yo, trabajamos y estudiamos fuera de casa, y estamos más o menos desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche fuera de casa. Mi madre fue muy clara desde el principio cuando nos dijo: “chicos, no os estreseis con las tareas en casa. Yo ahora no estoy trabajando y puedo hacer la mayoría”.
Y es así como están pasando las cosas. Ella hace la mayoría del trabajo y el resto contribuimos dependiendo de nuestra disponibilidad.
Creo que es cuando vuelves a vivir en casa de tu madre como estoy haciendo yo ahora temporalmente, siendo adulto, cuando de verdad valoras todo este trabajo que requiere llevar o gestionar una casa. Que alguien se preocupe por las cenas cada noche y que no tengas que ponerte a cocinar cuando llegas cansado de trabajar, que esté todo limpio, que la ropa sucia no se acumule… ¡Todo! Muchas cosas…
Fíjate, estudiante. Estuve buscando como se dice ama de casa en otros idiomas, y en la mayoría era de una forma muy similar al español. La expresión que más me llamó la atención fue la del hebreo. En hebreo, la expresión tradicional para referirse a un ama de casa es "akeret báyit", que se puede traducir aproximadamente como "la base de la casa" o "el pilar de la casa". Es como los cimientos del hogar. Me parece una imagen muy diferente a las que estamos acostumbrados. No es simplemente "la persona que hace las tareas", no es "la que se queda en casa", sino la que sostiene la estructura del hogar. La que hace posible que todo lo demás funcione.
Y pienso en eso y pienso en mi madre. Y pienso en que esa figura, esa persona que es "la que sostiene el hogar", que muchas veces es una madre, pero también puede ser una abuela, una hermana mayor, un padre, un tío. Cualquier persona que, con su presencia y su trabajo cotidiano, mantiene en marcha y unido un hogar. Ese espacio seguro al que llegamos cansados después de trabajar, nuestra cueva, nuestro descanso, nuestro refugio.
Así que si tú eres una de esas personas que sostienen tu hogar, GRACIAS, y si eres como yo, que tienes la suerte de tener a alguien que hace muchas cosas por ti, recordemos ser agradecidos, reconocer el trabajo.
Si este episodio te ha parecido interesante, te pido un pequeño favor, estudiante. Deja un comentario en la plataforma donde escuchas el podcast, en español si puedes. Es una forma estupenda de practicar tu expresión escrita y también me ayuda a saber qué temas resuenan contigo.. También puedes valorar el podcast con cinco estrellas o recomendarlo a alguien que esté aprendiendo español.
¡Y si quieres aprender más y mejor, ve a la web a usar los recursos gratuitos! spanishlanguagecoach.com
Nos escuchamos en el próximo episodio.
Un abrazo grande.
Fuentes:
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Hola Cesar. Me gusta mucho este podcast, como siempre es muy interesante y relevante y me ayuda mejorar mi español. Sin embargo, tengo dudas sobre tu sugerencia de decir ´gracias´ a las personas que hacen las tareas domesticas en la casa. Soy inglesa que dice ´gracias´ casi todo el tiempo y muchas veces la gente dice que no hace falta decirlo..... de hecho, es una molestía si lo digo..... tal vez aún un insulto? Sé que es un choque de culturas, cuando no digo ´gracias´, me siento muy incómoda. ¿Tienes algún consejo para mí sobre este tema?
¿Una cosa más de "tradwives."Entiendo que algunos consideran que perfeccionar su aspecto físico para complacer a su esposo es parte de su "trabajo." No por su salud, o para sentirse mejor, sino para complacer a un hombre. Me pregunto si pasan tanto tiempo siendo amables, compasivos y cariñosos con los vecinos como lo hacen en el "booty?
Siempre tienes temas interesantes, César. Soy un amo de casa, también, tengo más de 60 años.(Me hace tipico?) Planeo el menú, compro los comestibles, y cocino la cena, (y hago seguro que hay alimentos por las otras comidas.) Mantengo la casa; hoy tenía un pequeño proyecto de fontanería. Una razón por la que soy un amo de casa es porque a mi esposa le gusta su trabajo y ella gana muy bien. Supongo puedes decir que yo tengo lo mejor de ambos mundos, porque todavía tenemos una limpiadora quien viene semanales. La contratamos hace 20 años cuando teníamos niños en casa y dos trabajos. Ahora, no queremos tomar su trabajo. Y que más, es agradable volver a casa limpiada cada…