E91 Cosas de España que solo mi madre me podía explicar
- César

- Jan 7
- 15 min read
Escucha el episodio en tu plataforma preferida.
Lista de vocabulario (leer antes de escuchar el episodio):
Ejercicio de comprensión (para después de escuchar el episodio):
Vocabulary Flashcards: Cosas de España que solo mi madre me podía explicar
¿Quieres estudiar conmigo? Echa un ojo a mis cursos online:
Is this podcast too advanced for you? Check out the Intermediate Spanish Podcast
Episodio 91 - Cosas de España que solo mi madre me podía explicar
Hola, madre.
Hola, cariño, buenas tardes.
¿Estás nerviosa?
No.
No, porque es tu tercera o cuarta vez.
No lo sé.
Es lo bueno de tener un hijo podcaster.
Sí, me pillas en la cocina de imprevisto. Vamos a hacer un podcast. Vamos a hacer un podcast, sí.
Pero no te he pillado así, te has producido un rato.
Bueno, a ver, me he duchado y si no, iba a salir con la grasa del guisoteo.
Ya, claro. Y además me has dicho: Pero dime de qué vamos a hablar o va a ser sorpresa. Y es sorpresa.
Sorpresa.
Te digo el tema. Vamos a hablar de tradiciones. Porque hoy hemos... Bueno, tradiciones españolas. Hoy hemos hecho una tradición española que es comer el roscón de reyes. Quieres a explicar un poco qué es lo que... Hoy es 6 de enero de 2026. Feliz año a todo el mundo, por cierto.
Feliz año y espero que los reyes hayan venido muy cargados para todos.
Bueno, claro, esto es otra tradición, porque los reyes no están en todo el mundo. Claro, en algunos países sí.
Y en España también.
En España también. Pero seguramente la mayoría de personas que escuchan los estudiantes y las estudiantes son de países donde no hay reyes. La Navidad se ha acabado, pero aquí todavía está la Navidad vigente. Y hemos comido el roscón de reyes. Bueno, hemos comido. He comido sobre todo yo roscón de reyes. El caso es que siempre en el roscón hay dos objetos. Uno es esta figurita de un rey y el otro es un haba. Si te toca el haba, tienes que pagar el roscón y si te toca el rey, eres el rey o la reina del día.
Y se corona.
A mí me ha tocado el rey, así que soy el rey de...
Pero tengo que decir que todavía no ha salido el haba.
El haba no. Pero es verdad, también tengo que decir que yo tenía mucha probabilidad de que me tocara tanto el haba como el rey, porque me he comido el 80% del roscón, porque a vosotras y a Oliver no le ha gustado nada.
No, es que estaba superseco, muy, muy seco.
Yo lo mojaba ahí con mi...
Aún mojándolo, se queda un poquito durito.
Un poco duro. Bueno. Tradición española. Antes, déjame explicar también, porque como es el primer episodio del año, a lo mejor hay gente nueva que nos está escuchando por primera vez, entonces tengo que explicar un poco de qué va este podcast. Estudiante, si es la primera vez que me escuchas, esto es un podcast de Spanish Language Coach. Hay varios, de varios niveles, de historias también. Y en este en concreto tengo conversaciones reales con personas como mi madre y otras personas no tan especiales, pero también.
No tan reales.
No, reales sí. Y el objetivo del podcast es que puedas escuchar contenido sin adaptar, sin graduación y que luego con los recursos que tienes en la web, spanishlanguagecoach.com, recursos gratuitos como la transcripción, una guía de vocabulario y demás, pues puedes aprender lo máximo posible. También decir que en esa misma web, ahora mismo, esta semana y hasta el domingo, están abiertas las inscripciones a mis cursos online. Así que si quieres empezar el año con una estructura y mejorando tu español, si estás ya en un nivel que lo quieres aumentar y llegar al nivel avanzado o consolidar tu nivel avanzado, pues es una buena oportunidad. El domingo 11 cierran las inscripciones y de hecho tengo la opinión de un estudiante que ha hecho uno de los cursos y me ha mandado su opinión, así que vamos a escucharla.
Genial.
Soy estudiante del curso Spanish Pro y me gustaría compartir un poco de mi experiencia con el curso. Para mí, hacer este curso ha puesto un punto final a algunas dudas gramaticales. El curso contiene ejemplos y aplicaciones en situaciones reales y además hay un montón de ejercicios. César y su equipo siempre responden las dudas. Hay muchos matices en el español y César pone la luz a esos matices a cada lección. Gracias César, gracias al equipo por toda la atención. Un abrazo. Hasta luego.
Y ahora sí, vamos a empezar a hablar de tradiciones españolas, en concreto. ¿A ti hay alguna tradición española que te llame mucho la atención o que te guste o que no te guste? ¿Algo que se hace mucho en España, que sepamos nosotros, a lo mejor en otros países también, pero que sea muy típicamente española?
Pues el típico ajuar de cuando se casaban, eso se llevaba antes.
El ajuar.
El ajuar.
Explica un poco qué es, porque esto es bastante curioso, sí.
El ajuar, cuando se iba a casar una chica, ella tenía que llevar las sábanas que se las bordaban. Era como todo muy bonito y todo, los manteles, las servilletas, las toallas, platos, cubiertos, eso es el ajuar, como para empezar una casa. Entonces, eso lo ponían la novia.
O sea, la novia, antes de casarse, tenía que tener ya en su casa de soltera todas las cosas necesarias para montar un hogar, ¿no?
Claro, cuanto más cosas llevara, mejor era el ajuar. Yo no llevé nada.
¿Tú no tenías ajuar?
Yo no tuve ajuar.
Pero en ningún momento alguien te dijo: Vamos a empezar a preparar tu ajuar.
No.
Es que sabes que yo la primera vez que recuerdo escuchar esta palabra es con una chica de mi edad, que me sorprendió un montón porque tenía como 14 o 15 años, estábamos en segundo de la ESO, en secundaria, y me dijo que su abuela le había regalado unas sartenes para su ajuar. Y yo le pregunté: ¿Qué es el ajuar? Y me explicó: Pues sí, mi familia, ahora cada año para mi cumpleaños me regalan cosas.
Para cuando me case.
Para cuando se case. Y yo pensé: ¿Esto qué es?. Me pareció superextraño. Yo creo que ya no se hace tanto. Creo que esto era una excepción.
Ya no se hace, sobre todo porque las sábanas nunca las gastabas, los manteles tampoco. Es como... Son cosas de personas muy mayores, pero porque antes había escasez, escasez de todo. Había más pobreza. Hoy en día, cuando quieres, te compras una sábanas. Entonces, ya lo llevabas.
Era como ir acumulando poco a poco para estar preparada, en este caso.
Claro, era una mentalidad de: Bueno, vamos a ir comprándole para que no se tenga que gastar en regalos, en cumpleaños y tal.
Y el hombre no tenía ajuar.
Pues no sé cómo funcionaba lo del hombre, la verdad. Yo sí que lo sé, porque mi madre sí que le hizo a mi hermana Isabel.
¿Sí?
Claro, porque fue la primera que se casó, con lo cual mi madre sí que le compraba cosas y llevaba ajuar. Luego ya mi hermana Loli no, porque ya murió mi madre. Y yo tampoco, porque evidentemente no tenía ni abuelos ni madre, con lo cual tampoco...
Claro, claro, claro. Y hablando de bodas, otra tradición, que esto yo no sé si se hace en otros países, y yo creo que en España cada vez se hace menos, pero en España somos la mayoría de gente católica y hay varios sacramentos, el bautizo, la comunión, la confirmación y luego el matrimonio, y la extrema unción. Pero sobre todo el bautizo, la comunión y las bodas son bastante comunes, católicas. En las comuniones y en las bodas, el día antes de la boda o de la comunión, se hace la exposición del traje y los regalos.
Sí.
Que esto también es...
Esto es muy de pueblo.
Pero esto se ha hecho en Valencia.
Sí, cariño, yo lo he hecho, lo he hecho contigo y no me acuerdo si con María.
Creo que con María, con mi hermana, no.
Seguro, si tú no te acuerdas, qué curioso.
Yo creo que ya eras más moderna ahí. Yo creo que ahí no. Pero básicamente eso, si tú te casas, siendo la novia, solo para la novia.
Sí, para la novia.
Pones tu traje de novia el día de antes en tu casa, en un maniquí, con los zapatos. En los zapatos la gente va y deja dinero.
Sí, eso es.
Y les invitas a un café y ven tu traje y dicen: ¡Ay, qué bonito es! Van sobre todo, a lo mejor, las vecinas. Y van a ver tu traje a cotillear un poco.
A cotillear.
Es un poco cotilleo eso, realmente. Y cuando eres comuniante, cuando vas a hacer la primera comunión, sí que se hacía tanto para niños como niñas, poner el traje y también los regalos.
Y todos los regalos, exactamente, sí.
Tú fuiste muy moderna porque tú no quisiste que yo me hiciese la primera comunión vestido del traje tradicional, que es...
De marinero.
¿Por qué no quisiste que yo me vistiese de marinero? Que también es una tradición española.
Pues la verdad es que no lo sé. Me pensaba que era más original de traje normal.
Un traje, no.
Una corbata, una chaquetita.
Porque me dijiste, y fuiste muy práctica, dijiste: De marinero solo puedes usar el traje una vez, pero con un traje de corbata lo vas a poder usar.
¿Lo usaste después?
Lo usé varias veces, claro.
Entonces, se amortizó.
Yo parecía un broker de Wall Street con mi traje de chaqueta con nueve años, mi corbata en los 90. No, no, pero sí.
Por cierto, ¿todavía tienes la corbata?
Sí, la corbata la guardé, recuerdo.
Es que me suena haberla visto por ahí.
Sí. Luego, el oro, el oro de la comunión, lo vendimos, ¿te acuerdas? Lo empeñamos porque entraron a robar una vez en casa. Entonces, robaron...
Todo lo que teníamos, que se podían llevar.
Las cuatro joyas buenas. Pero mi oro no lo robaron. Mi oro de la comunión, que era una pulsera, una cruz de Jesucristo, todo esto. Entonces, dije: Bueno, por si acaso entran otra vez, lo vendemos.
Que no se lo lleven.
Sí, es cierto.
Sí, sí, sí, sí. Pero es interesante cómo evolucionan las tradiciones. Ahora me da un poco de pena porque están apareciendo nuevas tradiciones, pero claro, como el mundo es tan globalizado, son tradiciones que en realidad son tradiciones estadounidenses, tipo el baby shower.
Totalmente.
¿Tú has estado en algún baby shower?
No, pero sí que lo he visto. He estado invitada a varios, pero no he ido. No he ido, pero lo he visto por vídeos, por fotos y tal, porque me los han mandado.
Has declinado la invitación.
Sí, porque me parece que menos, es más, es que ya es demasiado.
Demasiado.
Me parecía lo del ajuar o lo del traje, exponerlo, todo eso, como qué importa. Es mucho exponer, demasiado.
Y luego el gender reveal también, que es lo de la revelación del sexo del bebé, si es niño, si es niña.
También, madre mía, sí. Ay, sí, verdad, niño, niña, sí, azul o rosa.
Hay gente que intenta no perpetuar el tema del estereotipo de género azul, rosa y utiliza otros colores.
Ya, mínimos, pero bueno, sí.
Que de hecho el rosa era de niños hace unos años, en el siglo XX. Es una cosa comercial.
Es que realmente ningún color es ni de chico ni de chica.
No, claro.
Pero están ahí los colores, pero bueno, son los otros.
Es una cosa de estereotipo de género. Y luego, en cuanto a las bodas, que también hemos hablado un poco de esto, ahora ha cambiado y ya la boda no es un día, ahora hay preboda. Puede haber pedida de mano, preboda y boda. Que también se alarga la cosa. ¿Hay alguna tradición más así extraña en España? Bueno, extraña. Interesante.
Interesante. Bueno, pues ahora me pillas un poquito. Como no me has dicho de qué ibamos a hablar, pues no me he preparado, porque mi hijo me pilla siempre así.
Te pilló en bragas.
Literal. No sé qué tradiciones. Pues fíjate, en Fallas, el tema del vestido de fallera es lo mismo.
Sí, claro.
En marzo.
En marzo, claro, pero esto ya es más local. Porque España se divide en comunidades autónomas. Cada comunidad autónoma tiene sus fiestas y dentro de sus fiestas sus tradiciones. Pero así fiestas más generales, no sé, cuéntame algo del pueblo, una tradición del pueblo. Sí, la de...
¿La del Pelele?
La del Pelele, por ejemplo, sí.
Madre mía, es que...
Que esto se hace en muchos pueblos.
Cariño, pero es claro que se hace en muchos pueblos y de hecho en el pueblo todavía se hace.
¿Pero qué es?
Es una fiesta que hacen un Pelele con ropa y se le mete paja adentro.
Es como un espantapájaros.
Es como un espantapájaros.
Una figura humana, pero hecha con ropa vieja.
Y además que si lo analizas, es un poquito cruel, porque el Pelele está malo, ¿qué le daremos? Agua con chocolate, que crie cuernos. Su padre lo quiere, su madre también, todos lo queremos arriba con él. Y venga palos al Pelele, y se tira al Pelele. Es que es un poquito... Esto habría que estudiar para hablar, para saber de qué hablamos.
No, no, pero me refiero, ser un pelele es ser una persona que no tiene dirección o una persona muy sumisa, que no intente imponer su opinión. Y literalmente un Pelele es esta figura de la que tú hablas.
Un muñeco de paja.
Que se crea y luego se le pega entre todo el pueblo. Se canta esa canción que tú has recitado, pero no sabemos qué simboliza el Pelele.
Claro, habría que buscarlo.
Vamos a buscarlo.
Vamos a buscarlo. Sí, pero esa fiesta es tremenda, porque además es divertida. La gente prepara pasteles, vas de casa a casa, te van sacando bebida, el pastel que hacen típico. Y de hecho, todavía lo mantienen. Me parecía superdivertido, pero al mismo tiempo sentía alguna crueldad sobre el Pelele. O sea, era como...
Bueno, según esto es una crítica social encubierta y el Pelele suele representar al mal marido, al cornudo, al vago, al poderoso local o a lo que no encaja. Y es una forma de decir cosas que no se dicen el resto del año. Se usa un poco como arma política o para que la gente se desahogue con alguien que no es real.
Ostras.
De hecho, hace no mucho, hicieron un Pelele del presidente del Gobierno en una manifestación y empezaron a palearlo y todo.
Claro.
Que entiendo que es un poco violento, sobre todo si está representado en una persona.
Sí, sí.
Claro.
Yo sentía esta pena por el Pelele, ¿no? Arriba con él y venga el pelele.
Es un poco violento, la verdad. Sí, Sí, sí. Bueno, también hay muchas fiestas que cada vez se hacen menos, pero donde se usan animales.
Ya, bueno, la matanza.
La matanza del cerdo, ¿todavía se hace en España?
Sí, creo que lo hacen una vez al año en el pueblo, pero lo hacen como tradición, pero solamente un cerdo. O sea, está prohibido tener cerdos como antiguamente, o gallinas o pollos. Antiguamente todo el mundo tenía su pequeña granja, pero ahora no.
¿Y en qué consiste lo de la matanza del cerdo?
Pues consiste en lo que hemos hecho toda la vida para San Antón, se mata el cerdo. Y es el ritual de juntarse entre todos para ayudar a... Porque el cerdo pesa mucho, se juntan los vecinos y hacen la matanza, sacrifican al cerdo y ese día se almuerza lo que hay del cerdo, lo más perecedero, se hacen las morcillas, se hacen los chorizos y luego ya es un ritual.
No sabía que era el de San Antón que se hacía. Y claro, de ahí viene la expresión: A cada cerdo le llega su San Martín.
O San Martín, ¿San Antón o San Martín?
Será San Martín, ¿no?
Es que, cariño, esto de los podcast sin preparar.
Imagino que será San Martín. Sí, San Martín se hace Célebra el 11 de noviembre y tradicionalmente, por esas fechas se hacía la matanza del cerdo en muchas zonas rurales de España. Otra tradición que era muy común en España hace unos años era que cuando la gente se casaba, como todavía no tenía en casa, muchos vivían con sus suegros. No, te ibas a vivir con tus padres o con los padres de tu mujer o de tu marido.
Esa tradición también es más valenciana.
¿Es más valenciano? Yo pensaba que pasaba en toda España.
También pasaría en muchos sitios donde no tendrían casa los que se casaban y se iban a casa los suegros, pero yo eso lo veo como muy valenciano. Siempre cuidaba la que se casaba a las personas mayores.
No, no, no. Te hablo que la pareja joven, al casarse...
Iban a casarse a casa de los padres, de él o de ella. No sé cómo funcionaría. Pero, por ejemplo, los yayos, esa tradición era así, era mucho.
¿Pero tus padres se fueron a vivir a casa de sus padres cuando se casaron?
No. No. Se fueron a casa de una tía o algo así.
Pero poca gente, no todo el mundo se podía permitir ir directamente a una casa.
Claro que no.
Sobre todo porque se casaban con 20 años.
Claro, se casaban muy jóvenes. Y sí, no sé cómo funcionaría, porque además era la posguerra, era cuando había mucha pobreza. Mucha pobreza, quien tenía un poquito de aceite o tenía... No sé, a mí me cuentan cosas muy... ¿Qué dicen? Madre mía.
De mucha escasez.
Que a lo mejor vivían en la cámara de los tíos o les dejaban... No lo sé. Exactamente, muy bien cómo vivían.
Bueno, pues esa tradición, ahora no hay posguerra, pero está pasando que mucha gente está volviendo a casa de sus padres para ahorrar un poquito de dinero para luego irse a su casa. Incluso gente casada como yo. Casada, no cansada, casada.
Bueno, pero esto es a corto plazo.
Sí, es lo que te he dicho. Igual se alarga unos meses más.
Bueno, no pasa nada, no pasaría nada.
Nos hemos venido a casa de mi madre, con mi madre y mi hermana, a vivir unos meses, Oliver y yo, porque están reformando nuestra casa y como se va a alargar un poquito más, nos hemos venido aquí para ahorrar y nos estás tratando superbien. Pero, ¿cómo es para ti tener a tu hijo de más de 30 años en casa?
Pues yo estoy encantada. Yo estoy encantadísima contigo y con mi yerno. Estoy encantada.
¿Te das cuenta de que es cada vez más común que esto pase, que la gente vuelve a casa de sus padres a ahorrar un poquito? Porque claro, es que el precio de la vivienda, de verdad, en España es desproporcionado. Ha aumentado muchísimo en los últimos años. Y como yo cuando lo digo: Sí, pues mi tante, yo también, mi sobrino, mi tán, mi cual, es bastante frecuente, que es algo que ya no se hacía.
Ya, pero me parece bien.
Sí, hombre, a ver, está bien ayudarse.
A ver, yo creo que tenemos más abundancia que nunca, creo. Aunque no os podáis permitir una vivienda, porque ahora hay un sistema que algo que no funciona, seguro.
A ver, hemos comprado un apartamento.
Sí, os habéis comprado una vivienda, pero no a lo mejor para la mayoría, no tienes a...
Sí, claro.
Somos muy privilegiados. Creo que si comparas hace 50 años o 60, hemos avanzado muchísimo y estamos muy bien aunque no tengamos vivienda, porque tenemos la casa de los padres y cabemos, cabemos todos.
Claro, pero bueno, no, es verdad que eso no es una solución a largo plazo, a corto plazo sí, pero sí que se tienen que poner las pilas la clase política y solucionar, porque no es sostenible.
Claro que no.
Si los salarios suben un 2 o 3% cada año, la vivienda suba un 20% cada año, o lo que sea.
Pero bueno, madre, muchas gracias por tu tiempo.
¿Ya?
Sí. ¿Quieres hablar más?
Cariño, es que se hace siempre tan corto.
Bueno, no sé, si quieres decir algo a la gente.
No, nada.
Mando un mensaje al mundo. Te escuchan más de 84 países.
Paz, paz, paz y amor, mucha paz. Sobre todo que tengamos empatía, que seamos tolerantes y paz, que pensemos siempre en los demás, un poquito. Que nos pongamos en el lugar de los demás, sí, es importante. Y lo digo de corazón.
Bueno, un mensaje muy navideño, pero que viene bien el resto del año también.
Bueno, sí, no navideño. No pienso en la Navidad, pienso en cada día.
Empatía sobre todo. Y voy a añadir una cosa también, empatía con los que piensan diferente a nosotros, especialmente, porque es muy fácil tener empatía con los que piensan igual, pero creo que tenemos que hacer para que el mundo sea un poquito mejor y estemos menos polarizados, que a mí es algo que me preocupa bastante, intentar entender al que piensa como nosotros, no insultar de: Este es un comunista de mierda, este es un fascista de mierda. Intentar entender que todos al final tenemos las mismas necesidades. Y simplemente hay personas que tienen visiones diferentes de la vida, pero intentar buscar acuerdos y puntos de unión, no siempre pensar en que el otro es simplemente peor porque piensa diferente a ti o a mí.
No, yo estoy aprendiendo porque hasta hace poco no tenía tanta empatía con el que pensaba diferente a mí, es cierto. Y sí, ahora lo estoy haciendo y me siento mejor porque no porque piense diferente a mí, a lo mejor es peor, porque todos queremos lo mismo. Lo que pasa es que tenemos diferentes pensamientos. O lo mismo, cambiamos cositas o nos centramos en algo o nos metemos ahí sin querer ver más allá, que al fin y al cabo, queremos todos lo mismo.
Es que el problema es que en realidad estamos programados para eso, para no cambiar de opinión, porque al cerebro le interesa más confirmar lo que ya sabe y lo que ya piensa que escuchar una opinión diferente, intentar razonarla, entenderla. Entonces, siempre tendemos a querer buscar lo que ya sabemos nosotros y lo que ya opinamos. Lo difícil es cuestionarnos a nosotros mismos. Estamos programados para eso y eso siempre ha pasado, pero es que ahora además tenemos esto que cuando lo encendemos, por el tema de los algoritmos y demás, en TikTok, por ejemplo, te va a enseñar más cosas que tú ya piensas.
Ya.
Entonces, te reafirma en lo que ya sabes, cuando lo interesante realmente es escuchar lo que no sabes, lo que no opinas, e intentar entender, buscar puntos de unión. Pero bueno, madre, muchas gracias.
Gracias a ti, hijo.
Y a ti, estudiante, muchas gracias por escucharnos.
Gracias.
Si has llegado al final, te espero en el próximo episodio.
Un abrazo muy grande. Chao, chao. Chao. Gracias.
Descarga el episodio en PDF:
Vocabulary Flashcards: Cosas de España que solo mi madre me podía explicar
Is this podcast too advanced for you? Check out the Intermediate Spanish Podcast
¿Quieres estudiar conmigo? Echa un ojo a mis cursos online:







Comments